Todos los racimos, cosechados a mano en las diferentes fincas, son recibidos en el nivel superior para ser seleccionados antes del despalillado y la molienda. Posteriormente ingresan a las piletas de concreto o a los tanques de acero inoxidable de baja capacidad. En ellos se cuidan y monitorean todos los procesos de fermentación y maceración con el fin de que cada parcela de viñedos sea elaborada de forma única e independiente. También se realizan micro vinificaciones que permiten el aprovechamiento de todo el potencial expresivo implícito en estas uvas.
La bodega cuenta con capacidad de 350.000 litros repartidos entre piletas de concreto, tanques de acero inoxidable y barricas de Roble.